La decoración del hogar no solo busca funcionalidad, es una forma de proyectar identidad. Existen numerosos estilos para dar carácter a un espacio, desde los clásicos hasta propuestas más modernas. Entre todos ellos, hay una estética en particular que ha conquistado tiendas y hogares en los últimos años: el estilo nórdico.
¿Qué define al estilo nórdico? Su esencia radica en la simplicidad y el minimalismo. Se distingue por una paleta de colores neutros y básicos que evocan equilibrio, serenidad y paz. El resultado que busca es crear espacios luminosos, muy acogedores y atemporales.
Desde EL PAÍS Escaparate, hemos seleccionado cinco sillones y butacas que capturan el espíritu nórdico y combinan estética con funcionalidad. Están ordenados por precio, desde la opción más asequible hasta la de mayor presupuesto:
Se caracteriza por un diseño amplio tanto en el asiento como en el respaldo, lo que garantiza comodidad absoluta. Su tapizado en lino transpirable y resistente al desgaste se combina con patas de madera maciza con base antideslizante, que protege el suelo y aportan estabilidad. Una elección elegante que eleva cualquier rincón.
Está diseñado para ofrecer el máximo confort. Tapizado en terciopelo con acabado extrasuave, incorpora reposabrazos ligeramente inclinados que se adaptan a la postura natural del cuerpo. Los detalles en madera le añaden un toque de sofisticación.






