El Ayuntamiento de Valtierra (Navarra, 2.500 habitantes) aprobó en octubre del año pasado una línea de ayudas a la natalidad de 3.000 euros por menor nacido o adoptado durante este 2025. La polémica surgió al analizarse las bases de la convocatoria. Estas exigen que al menos uno de los dos progenitores lleve empadronado en el municipio de manera ininterrumpida durante 20 años, y que los neonatos permanezcan también empadronados allí durante otras dos décadas ininterrumpidas más.

El Consejo de Navarra, máximo órgano consultivo de la Comunidad foral, ha elaborado un dictamen ―a petición del Gobierno autonómico― en el que concluye que esta convocatoria ofrece “serias dudas sobre su adecuación al ordenamiento jurídico” y que las ayudas pueden ser discriminatorias. Preguntado por SER Navarra, el alcalde de Valtierra, Manuel Resa (UPN), no solo ha confirmado que seguirá adelante con la convocatoria, sino que ha amagado con elevar la cuantía hasta los 4.000 euros y ha vinculado a las familias migrantes con los menores extranjeros no acompañados, a los que ha calificado como “señoritos de esos” que cuestan un “pastizal”. El Gobierno navarro está estudiando cómo proceder.

El regidor valtierrano ha expresado que va a seguir apostando por esta línea de actuación: “Te lo digo y lo mantengo”. Y ha añadido: “Lo que tenemos que patrocinar y donde tenemos que poner dinero es para gente con raíces de nuestra tierra porque estamos recibiendo muchos inmigrantes que nos cuestan un pastizal. Por ejemplo, los menas esos que cuestan 4.950 euros al mes, más de 50.000 euros al año. Un señorito de esos de los que tenemos ahí”.