La Tomatina de Buñol (Valencia, 9.765 habitantes) lanzará este miércoles 120.000 kilos de tomates procedentes de una empresa de Extremadura, que han sido cargados ya en camiones para ser utilizados como munición en esta popular fiesta de repercusión internacional.

Los tomates son tipo pera y no son aptos para el consumo humano. Se cultivan exclusivamente para la Tomatina, ha explicado el primer teniente alcalde y concejal Sergio Galarza, quien ha supervisado este martes los trabajos de carga de los camiones.

La Tomatina, que celebra la edición número 78 y tiene como lema Tomaterapia, ha vuelto a colgar el cartel de “no hay billetes” y espera reunir a 22.000 personas —el aforo máximo previsto—, muchas de ellas procedentes del extranjero, en especial de la India y de Australia, mientras que ha bajado el público japonés, ha indicado el concejal.

El edil ha destacado que esta fiesta convierte a “un pueblecito de diez mil habitantes de la provincia de Valencia en el epicentro mundial” cada último miércoles de agosto, día en el que “todo el mundo mira a Buñol”.

Es la primera edición tras la dana -la riada que dejó 228 muertos el pasado 29 de octubre-, que devastó buena parte de la provincia de Valencia y que afectó también a la localidad de Buñol. Galarza ha señalado que, “después de lo sufrido y lo vivido”, se demuestra que los valencianos renacen y están preparados “para lo que nos venga”.