Una miembro de la Cruz Roja atiende a un niño en Canarias. EFE/Carlos de Saá

Madrid (EFE).-El Consejo de Ministros ha aprobado un decreto que fija la capacidad ordinaria de acogida de las autonomías y supone el último paso para poner en marcha la derivación de menores migrantes no acompañados, a la que se oponen la mayoría de comunidades, obligadas por ley a atenderlos.

La portavoz del Gobierno, Pilar Alegría, ha anunciado la aprobación de este decreto en rueda de prensa y ha destacado que es un «paso importantísimo para garantizar los derechos de la infancia migrante».

«Estamos hablando de niños y de niñas que llegan solos a nuestro país y a los que tenemos la obligación de darles una acogida digna, solidaria y, si me permiten, también humanitaria», ha afirmado en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.

El decreto aprobado este martes fija la capacidad ordinaria de acogida de menores de cada comunidad, es decir, el número de plazas que debería tener para cumplir el ratio fijado, de 32 menores por cada 100.000 habitantes.