Fotografía de archivo del logo de Evergrande al frente de la que era la sede de la compañía, en Shanghai (China). EFE/EPA/ Alex Plavevski

Shanghái (China) (EFE).- La Bolsa de Hong Kong expulsó este lunes al endeudado gigante inmobiliario chino Evergrande, la cara más visible de la crisis del sector en el país asiático merced a su pasivo de unos 330.000 millones de dólares (unos 281.958 millones de euros), por mantener la cotización de sus acciones congeladas durante más de 18 meses.

Estas son cinco importantes claves para entender cómo la empresa, que llegó a ser la mayor promotora inmobiliaria de China, ha llegado a esta situación:

Todas las alarmas saltaron a mediados de 2021, cuando Evergrande incurrió en el impago de su deuda extraterritorial (‘offshore’) en un momento en el que arrastraba un pasivo superior a los 300.000 millones de dólares, dando pie a cientos de litigios y a una coyuntura de gran incertidumbre en el sector por las implicaciones de una posible quiebra.

Como muchas otras promotoras chinas, desde el ‘boom’ inmobiliario de finales de los 90 Evergrande dependía en buena medida de altos niveles de apalancamiento (usar deuda para financiar operaciones) y de ventas sobre plano para seguir sacando adelante sus promociones: algunos analistas estimaron que la firma tenía 1,4 millones de viviendas vendidas antes de su construcción cuando estalló la crisis, equivalente a más de 200.000 millones de dólares.