La inspiración de Lamine Yamal y de Pedri estuvo en modo on en el Ciutat de València, sobre todo en el segundo tiempo. Fue justo después del paso por vestuarios, cuando el equipo azulgrana escuchó a Hansi Flick. El Barça se apoyó en el talento del catalán y del canario, pero también reaccionó gracias a la pizarra del técnico alemán. En su caso no fue solo cuestión de talento, sino también de trabajo. Los cambios de Gavi por Casadó y de Dani Olmo por Rashford resultaron claves para la remontada frente al Valencia, dos variantes tácticas que Flick ya había ensayado en la previa del duelo contra el Levante.

Cuando Frenkie de Jong comenzó a perder entrenamientos —el parto de su mujer se retrasó y su segundo hijo nació finalmente en la madrugada del viernes—, Flick trabajó con la idea de Casadó y Gavi como posibles reemplazantes del centrocampista neerlandés. Además, situó a Raphinha como alternativa a Dani Olmo y Fermín. “Nos ha dado un par de matices tácticos porque no estábamos del todo bien posicionados y, lo más importante, que teníamos que sacar carácter, ese gen ganador. Hemos salido bien y hemos sido efectivos”, comentó Ferran Torres sobre la charla técnica del alemán en el vestuario del Ciutat de València.