Un gol de Lo Celso, el mejor futbolista del Betis, le dio al equipo andaluz el triunfo frente al Alavés, que jamás se rindió, pero que tuvo muy poca pólvora. De esta forma, el argentino fue protagonista del primer triunfo del Betis en el estadio de La Cartuja en su quinto partido oficial en este recinto, donde estará, al menos, dos temporadas por las obras del nuevo Benito Villamarín. El Betis ganó a la contra, con un Alavés de buen toque de balón que se salvó del segundo gol gracias a las intervenciones de Sivera. El portero permitió al conjunto vasco llegar con opciones de empate hasta el final del choque. No obstante, no creó ninguna ocasión de peligro e incluso Bakambu envió un balón al larguero en el alargue.
No hay nada que pueda con la afición del Betis, obligada al exilio en el estadio de Sevilla menos sevillano, ese recinto de La Cartuja que siempre vivió a espaldas de la ciudad y que obligará al bético a un importante sacrificio. Miles y miles de aficionados acudieron a la Isla de La Cartuja, estrujada entre las dos márgenes del río Guadalquivir y a duras penas fueron ocupando su asiento para contemplar el estreno liguero de su equipo. El exilio verdiblanco provocó algún que otro caos en la llegada, pero muchos acudieron con antelación y el estadio presentaba un gran aspecto a la hora del inicio del choque. La Cartuja es un campo magnífico en su interior, pero sus accesos dejan mucho que desear. Un problema endémico de difícil solución por más que lo intenten las autoridades, que invierten e invierten, con buen criterio, en el transporte público. Vías de acceso, como la SE-20, estaban colapsadas dos horas antes del comienzo del encuentro.






