Ahora que el universo cinematográfico espera con ansiedad La odisea de Christopher Nolan, prevista para julio de 2026, nos llega otra versión del texto épico de Homero que nos hace reflexionar sobre la fina línea que a veces separa la casualidad del espionaje industrial. ¡Cuántas dobles películas aparecieron en apenas unos meses, contando prácticamente lo mismo, para que una quedara sepultada por la otra! Armageddon y Deep Impact; Robin Hood, príncipe de los ladrones y Robin Hood, el magnífico; Bichos y Hormigaz; El truco final y El ilusionista; Truman Capote e Historia de un crimen. Al grupo se unen ahora la de Nolan y esta El regreso de Ulises, con la que Uberto Pasolini, al menos, se adelanta en el tiempo.
Pasolini, veterano productor (Full Monty) y tardío director (debutó a los 50 años), que nada tiene que ver con Pier Paolo pese a su apellido, aunque sorprendentemente sí con Luchino Visconti, pues es su sobrino, es de nuevo fiel a su constante búsqueda de la emoción, ejercitada con convicción en sus dos últimas películas, las bonitas Nunca es demasiado tarde (2013) y Cerca de ti (2020). En El regreso de Ulises, sin embargo, con vestuario y ambientación realistas, solo la encuentra a ratos.






