El fuego arde también en Portugal. Los incendios han consumido casi el 3% del territorio luso, un área de 274.653 hectáreas, según datos provisionales del sistema Copernicus. Es como si en España se quemaran 1,5 millones de hectáreas, más del triple del área que ha ardido (403.171 ha) en la oleada catastrófica de fuegos. Las zonas afectadas se concentran en el norte y el centro del país, donde se mantienen activos dos incendios grandes, en los municipios de Cinco Vilas (distrito de Guarda) y Arganil (distrito de Coímbra), este último lejos de ser controlado. Son los únicos dos focos de gravedad que permanecen activos, según aseguran desde la Autoridad Nacional de Emergencias y Protección Civil de Portugal (ANPEC) a través de una llamada telefónica, tras haber apagado otros dos el miércoles. Los incendios dejan ya tres víctimas mortales.
Un millar de personas han sido evacuadas desde finales de julio, cuando se registraron los primeros incendios significativos, los segundos más intensos desde 2017, según ANPEC y confirman los datos del Sistema Copernicus, cuando en total se quemaron 563.560 hectáreas. Las autoridades estiman que solo el fuego del municipio de Arganil, que se ha extendido por varios municipios de la región central de Coímbra, ha arrasado con más de 40.000 hectáreas. Desde ANPEC esperan que para el domingo se pueda establecer el perímetro de ese incendio, en el que trabajan 1.640 bomberos, 544 vehículos terrestres y 15 aéreos.













