Redacción Medioambiente (EFE).- Volar en avión en Europa puede ser hasta 26 veces más barato que coger el tren, según un último informe de la ong Greenpeace, que denuncia que el modelo europeo de movilidad es «ineficiente», al «premiar» al transporte aéreo, más contaminante y con subvenciones públicas al combustible de aviación.

Así lo recoge el informe ‘Volar barato se paga caro: cómo las aerolíneas compiten con el tren y agravan la crisis climática’ publicado este jueves por Greenpeace, que denuncia que las aerolíneas de bajo coste dominan los cielos europeos, con tarifas que a menudo están por debajo de las tasas aeroportuarias y de las que gravan los billetes.

Varios viajeros hacen cola ante los mostradores de facturación en la Terminal 4 del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas. EFE/Mariscal

La organización ecologista asegura en un comunicado que son unos precios «artificialmente bajos», que se pueden permitir gracias a que los combustibles de aviación «no pagan impuestos y a que los billetes de avión internacionales están exentos de IVA». Mientras los operadores ferroviarios «suelen pagar el IVA completo, y el precio del billete incluye los costes energéticos y los peajes por uso de vías».