El Gobierno polaco observa un patrón entre la explosión provocada por un dron en la madrugada del miércoles en su territorio y decenas de otros incidentes similares ocurridos en otros países de la OTAN próximos a Rusia en los últimos tiempos. “Una vez más nos enfrentamos a una provocación de la Federación de Rusia, a un dron ruso. La afrontamos en un momento crucial
egocie-la-paz.html" data-link-track-dtm="">con las conversaciones de paz [sobre Ucrania] en curso“, ha manifestado el vice primer ministro polaco y titular de Defensa, Wladyslaw Kosiniak-Kamysz. Moscú, mientras, guarda silencio sobre el suceso.
La Fiscalía polaca ha confirmado que un aparato militar impactó y provocó un incendio en un campo de maíz en el este del país la noche del martes al miércoles. El vehículo no tripulado cayó cerca de la aldea de Osiny, situada entre 90 y 100 kilómetros de las fronteras de Bielorrusia y Ucrania, respectivamente, y a unos 40 kilómetros de la capital polaca.
La explosión no dejó heridos, aunque sí provocó la rotura de ventanas en algunos edificios cercanos. El mando operacional de las Fuerzas Armadas polacas aseguró antes de conocerse los primeros avances de las pesquisas que no se había registrado ninguna violación de su espacio aéreo ni desde Bielorrusia ni desde Ucrania.








