Hace unas semanas en EL PAÍS Escaparate explicábamos por qué los tuppers de toda la vida sufrían un revés y los expertos advertían de sus riesgos. Estos recipientes de siempre son los de plástico y el especialista en nutrición Domingo Cabrera advierte: “El alimento en el plástico podría recibir partículas de este plástico que no son tan saludables, mientras que no pasa así con el vidrio”.

Por eso, es mejor considerar otras alternativas como los tuppers de vidrio, de porcelana, de silicona o de acero inoxidable. En este artículo, nos vamos a centrar en estos últimos, que, aunque por normal general, pueden llegar a ser un poco más caros que los tupper convencionales, son prácticamente irrompibles y pueden durar toda la vida.

A continuación, te ofrecemos cinco alternativas de cara a que los adultos y sobre todo los niños se puedan llevar al colegio su comida o tentempié a la vuelta de vacaciones sin tener que preocuparse por restos de plásticos, ni malos sabores. Sin duda, una alternativa segura y práctica, ya que el acero inoxidable de calidad alimentaria no libera sustancias químicas al entrar en contacto con los alimentos, incluso con los calientes o ácidos.

Es robusta, duradera y resistente a la corrosión. Además, incluye una serie de divisores extraíbles que permiten separar los alimentos sin que se mezclen. Cuenta con una capacidad de 850 mililitros.