La Sección Segunda de la Audiencia de Navarra ha decretado que el hombre detenido en julio como presunto autor de la muerte de su mujer cumpla con la pena de prisión provisional en el domicilio que designe su familia. Según la resolución judicial, sus descendientes deberán establecer un sistema de supervisión y acompañamiento y el control de su presencia fuera del centro penitenciario se verificará mediante un dispositivo telemático.
Los hechos sucedieron el pasado 29 de julio en la localidad de Zizur Mayor, limítrofe con Pamplona. Fue el propio hombre, de 85 años, el que llamó al 112 para avisar de la muerte de su mujer y, según la Guardia Civil, realizó “un discurso incoherente”. Fue detenido ese mismo día. En cuanto trascendió la noticia, diversas instituciones y políticos mostraron su rechazo ante lo que la Guardia Civil investigaba como “homicidio en el ámbito de la violencia de género”.
El Ministerio de Igualdad confirmó este extremo a las pocas horas. Sin embargo, la familia de la víctima criticó desde un primer momento a dichas instituciones, al cuerpo policial y a los medios de comunicación por haber atribuido lo sucedido a la violencia machista. Recalcaron que el hombre padecía un deterioro cognitivo importante y que era “injusto” calificarlo así. El neurólogo judicial ha ratificado recientemente que el hombre padece ese deterioro.






