Las secciones del FC Barcelona se han apretado el cinturón estos últimos años para adaptarse a la situación económica del club y a las normas financieras que impone LaLiga. El baloncesto sufrió grandes salidas, también el balonmano, y este verano el adiós de seis jugadoras del Barça femenino ha hecho saltar las alarmas. “El fair play abarca a todo el club y, por lo tanto, a las secciones”, ha aclarado este lunes Xavi O’Callaghan, responsable de deportes profesionales del FC Barcelona. “Sería más cómodo para todos que cada deporte tuviese su reglamentación, no que controlase la liga de fútbol profesional todo el resto. No tiene mucho sentido. Pero tenemos que jugar con estas cartas, aunque no sean las más justas”, añadió O’Callaghan.
De hecho, el miércoles de la semana pasada, la junta directiva aprobó un aval de siete millones de euros para hacer frente a una desviación de la masa salarial no inscribible inicialmente presupuestada. O’Callaghan ha confirmado que estos siete millones, en general, no han sido consecuencia de las secciones, sino de la parte del fútbol masculino. “El básquet y el fútbol femenino han cumplido lo que estaba en la masa salarial. Ha sido por la parte del fútbol formativo, la no inscribible del primer equipo, las Barça Academy…”, explicó el responsable de deportes profesionales. Sin este aval, necesario aunque el club hubiese alcanzado la norma 1:1, el perjudicado habría sido el primer equipo, condicionando las inscripciones de sus futbolistas. “Se avala para proteger al primer equipo”, confirmó O’Callaghan. ¿Pero cómo funciona la masa salarial y por qué las secciones se lamentan?






