Una de las alianzas más preciosas entre texto e imagen, la que corresponde a un libro ilustrado, brota como de la nada en la siguiente definición de Hannah Arendt sobre Walter Benjamin: “No se interesaba mucho en las teorías o ideas que no asumían de inmediato la forma más precisa imaginable”. Y es que el cisne negro del largo romanticismo alemán que era Benjamin sigue buceando en la cultura de nuestro tiempo, como demuestra esta edición ilustrada en castellano de sus guiones radiofónicos destinados al público joven, fechados entre 1927 y 1933 para su emisión desde Berlín y Fráncfort. El sello es de Libros del Zorro Rojo, con dibujos de Judy Kaufmann, y se suma a la primera más completa lanzada por Akal en 2014, con edición de Lecia Rosenthal y un único relato, Los procesos contra las brujas, ilustrado por Claudio Romo.

La infancia era el territorio predilecto de Benjamin, que nunca escondió su deseo de reescribir sus recuerdos de niñez en maquetas radiofónicas destinadas a los jóvenes, donde abordaba temas aparentemente secundarios, que eran en realidad muy políticos: el dialecto de su ciudad (“el berlinés surge del mundo obrero”) y su urbanismo (“el mayor colmenar de la Tierra”), los grupos de pandilleros o curiosas historias de perros. Rescata historias de catástrofes, la Bastilla, el terremoto de Lisboa, la caída de Herculano y Pompeya, que documenta fabulosamente. Son, de otra manera, el autorretrato de un pensador que se escapa de la gran literatura para entregarse a las historias de personajes a la deriva, concentrados en un único quehacer a esa hora sin sombra del mediodía: trazar la silueta más precisa de las cosas.