Anna Moynihan (Taplow, Inglaterra, 43 años) se trasladó con su joven familia a una casa en el sur de Londres que necesitaba reforma. Ella tomó las riendas del proyecto, encargándose de buscar y contratar a los obreros especializados. La tarea le costó lo suyo, ya que era nueva en la zona y no contaba con referencias de amigos o familiares. Era el contacto de referencia durante todo el proceso previo, pero en el momento en el que los trabajadores llegaban a su domicilio hablaban directamente con su marido Paul. “Me pareció una locura. Yo era la persona con la que habían estado tratando, cerrando fechas y presupuestos. Ahí me di cuenta de que no había visto ni una sola mujer en todas las págin...

as que había consultado. Estuve investigando y fui consciente del desequilibrio de género que había en el sector, lo obsoleto que era”, explica en conversación con EL PAÍS. Entonces nació la idea de montar TaskHer, una plataforma que pone en contacto a particulares con fontaneras, albañiles o electricistas mujeres. Moyniha venía de trabajar en el sector de marketing y Paul de una start up, y la pareja se puso manos a la obra, nunca mejor dicho, para lanzar su empresa, que vio la luz a mediados de 2022.