En la noche del 14 de febrero pasado, el presidente de Argentina, Javier Milei, difundió entre sus casi cuatro millones de seguidores en X la criptomoneda $Libra. Dijo que se trataba de un nuevo emprendimiento destinado a financiar pequeñas empresas argentinas y copió el contrato del proyecto para quien quisiese invertir en él. $Libra resultó ser un memecoin que, tras dispararse en su cotización, se desplomó en menos de cinco horas y provocó pérdidas millonarias a cientos de inversores. Consumado el escándalo, se supo que detrás de la criptomoneda había un ignoto estadounidense de 28 años que se presentaba como “experto” en el mundo cripto llamado Hayden Davis.

Milei se distanció enseguida de $Libra. Dijo que solo había difundido de buena fe un proyecto que le había parecido interesante. Y, un dato relevante, que lo había hecho como un simple ciudadano y no como presidente. Sin embargo, no ha logrado hasta ahora apagar el incendio. Los afectados por $Libra han presentado denuncias judiciales en Argentina, Estados Unidos y España para exigir que les devuelvan su dinero. Todos ellos se consideran víctimas de una estafa. Argumentan que confiaron en el proyecto porque Milei se ocupó de difundirlo. Y recordaron que el presidente había recibido a Hayden Davis en la residencia oficial días antes del lanzamiento.