A estas alturas de 2025 es difícil no haberse dado cuenta de que estamos en el año en que se celebra el 250 aniversario del nacimiento de Jane Austen (Reino Unido, 1775-1817). Desde hace meses, en las vitrinas de los escaparates relucen nuevas ediciones de sus novelas, algunas publicadas en estuches conmemorativos, como los que han lanzado en español Planeta, Penguin Random House, Alianza, Nórdica o Alba, un sello que siempre ha tenido a Austen como uno de sus buques insignia.
En todo el mundo se celebran homenajes, especialmente en el Reino Unido, donde la autora goza de tanto aprecio que a menudo la comparan con Shakespeare, como también hizo Harold Bloom en su célebre canon occidental. En las librerías de Londres se puede constatar el alcance de las celebraciones. La mesa de novedades de Hatchards, la librería londinense que hacía soñar a la señora Dalloway de Virginia Woolf, está llena de cuidadas y coloridas ediciones de todas sus obras, pero también de títulos nuevos y sugerentes, como Jane Austen and George Eliot: The Lady and The Radical (Biteback Publishing, 2025), de Edward Whitley, o Living with Jane Austen (Cambridge University Press, 2025), un emocionante libro de Janet Todd, quien ha consagrado gran parte de su vida al estudio de sus obras. Ante tan bello tesoro, cualquier janeite (nombre con el que se reconocen los fans de Austen por el mundo) se habría sentido en el paraíso.






