La edición anual de ARWU (Academic Ranking of World Universities), también conocida como ranking de Shanghái, s la clasificación universitaria global más reconocida, y es importante señalar que se viene realizando desde 2003. El posicionamiento de las distintas universidades del mundo se correlaciona claramente con dos indicadores: el nivel de gasto en educación universitaria por estudiante y el de gasto en I+D de cada país, esto es, los recursos presupuestarios con los que puede contar cada institución académica y el nivel del entorno científico tecnológico en el que desarrolla su actividad.
Es en este contexto en el que resulta obligado evaluar el posicionamiento de las universidades españolas en esta clasificación, y bueno es recordar que tanto el gasto por estudiante universitario, como especialmente en I+D, es bastante inferior en España a la media de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y de la Unión Europea, y mucho menor si hablamos de las cifras relativas a las universidades de los países que suelen figurar entre las mejores posicionadas. Algo que, año tras año, muestra el informe Universidad Española en Cifras, que publica la Conferencia de Rectores y Rectoras de las Universidades Españolas (CRUE).










