La alta representante para la Política Exterior de la UE, Kaja Kallas, ha reclamado a Israel que frene su plan para construir un nuevo asentamiento de colonos judíos en Cisjordania. “La política de asentamientos de Israel —que incluye demoliciones, traslados forzados, desalojos y confiscaciones de viviendas— debe parar. Junto a la violencia continua de los colonos y las operaciones militares, estas decisiones unilaterales agravan una situación ya de por sí tensa sobre el terreno y erosionando aún más cualquier posibilidad de paz", ha señalado Kallas en un comunicado emitido la noche del jueves. No ha sido la única voz europea que se ha alzado contra los planes del Gobierno de Benjamín Netanyahu. También España, Alemania y Francia han reclamado lo mismo.
El ministro israelí de Finanzas, el ultraderechista Bezalel Smotrich, presentó este jueves un proyecto que el Gobierno tiene previsto aprobar la semana que viene para construir 3.000 casas en un nuevo asentamiento en Cisjordania. No es un plan nuevo. Israel lo tiene en el cajón desde hace años, pero la presión internacional, también de Estados Unidos, lo ha frenado por ahora.
Smotrich no esconde el objetivo real: imposibilitar la creación del Estado palestino. “Es una realidad que entierra la idea de un Estado palestino, porque no hay nada que reconocer ni nadie que lo reconozca”, declaró al anunciar sus planes.








