Quienes entienden sobre ahogamientos, suelen compararlos con los accidentes de tráfico: son desgracias evitables, pero que dejan cada año cientos de muertos y miles de heridos. A diferencia de los siniestros en carretera, no hay ningún organismo oficial semejante a la DGT que los fiscalice, los recuente ni que trate de prevenirlos. Lo que se sabe es que medio millar de personas fallecen cad...
a año en playas, piscinas, ríos y pantanos, son recuentos extraoficiales de instituciones u organizaciones no gubernamentales, que abogan por una mayor implicación de las administraciones para lo que consideran un problema de salud pública.
La Real Federación Española de Salvamento y Socorrismo (RFESS) hace un recuento que sitúa al último trimestre como el más mortal en los 10 años que lleva publicando su Informe Nacional de Ahogamientos: 209 fallecimientos. Solo en julio murieron 92 personas y van al menos 303 en lo que va de año.
El escenario más habitual son las playas, el 82% de las víctimas son hombres, y el rango mayoritario de edad supera los 65 años (ver gráfico). La diferencia entre sexos se explica porque ellos son más propensos a involucrarse en situaciones de riesgo, y la edad por la mayor vulnerabilidad de los mayores y por las patologías previas que en combinación con el agua pueden ser mortales: un infarto, un mareo, una subida de tensión.






