El Real Madrid elevó este martes su queja para que el Villarreal-Barcelona de la jornada 17 de Liga no se dispute en Miami el fin de semana del próximo 20-21 de diciembre, como aceptó el día anterior la Federación Española de Fútbol (RFEF), tras la petición de LaLiga. El club blanco solicitó a la FIFA, que es el organismo que debe aprobar finalmente esta iniciativa, que no autorice la celebración de este encuentro en la ciudad estadounidense “sin el consentimiento previo de todos los clubes participantes en la competición”, según explicó la entidad en un comunicado. No obstante, la propia federación internacional dio pasos hace algo más de un año para que un encuentro de una Liga nacional pudiera mudarse al extranjero, algo que hasta entonces se encontraba vetado.

La entidad blanca pidió, además, a la UEFA, “como garante de la integridad de las competiciones europeas y de la coherencia normativa con FIFA”, que inste a la Federación Española a retirar o denegar la solicitud. A su juicio, en este caso, no concurren las “circunstancias excepcionales debidamente justificadas” para llevar “fuera del territorio nacional” este partido. Y, en paralelo, reclamó al Consejo Superior de Deportes que “no conceda la autorización administrativa” sin la aceptación unánime de todos los clubes.