La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) trasladará a la UEFA la petición para iniciar los trámites para pedir la autorización a la FIFA de que el partido Villarreal-Barcelona, de la jornada 17 de LaLiga EA Sports el próximo 21 de diciembre, se juegue en el estadio Hard Rock de Miami. El organismo presidido por Rafael Louzán ha confirmado que su Junta Directiva ha dado el visto bueno a la tramitación de la solicitud realizada por los dos clubes implicados, conforme al Reglamento de Partidos Internacionales de la FIFA y a las normas de aplicación aprobadas por la RFEF.
El traslado de un partido de la Liga a Miami, que hace cinco años fue objeto de litigio judicial entre LaLiga y la RFEF, ha contado con el voto en contra de David Aganzo, presidente de la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) y vicepresidente de la RFEF, y de Miguel Ángel Nadal, exfutbolista asignado a la junta para el desarrollo de la selección masculina. El sindicato ha cuestionado que el tema se haya tratado de forma unilateral por parte de la RFEF y LaLiga, sin tener en cuenta la opinión de los jugadores, según fuentes próximas a la junta.
LaLiga y la RFEF fueron a juicio hace cinco años por la negativa de la segunda a autorizar la celebración en Estados Unidos del partido Girona-Barcelona de la temporada 2018-2019, disputa que se resolvió en contra de la patronal. Primero en un juzgado de lo mercantil de Madrid, después en la Audiencia Provincial y luego en el Tribunal Supremo. La RFEF no autorizó el traslado aquella vez acogiéndose al principio general de que los partidos oficiales de una competición nacional regular debían disputarse en el territorio de la misma asociación nacional.













