China ha prohibido la importación de productos avícolas procedentes de España, tras la detección de varios brotes de gripe aviar altamente patógena (serotipo H5N1) en distintas comunidades autónomas. La medida, anunciada el lunes de forma conjunta por la Administración General de Aduanas y el Ministerio de Agricultura y Asuntos Rurales del gigante asiático, entró en vigor el pasado 7 de agosto y no se ha establecido, por el momento, una fecha de finalización. El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación español emitió ayer un comunicado en el que informaba que España ha perdido el Estatus de país libre de Influenza Aviar ante la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA). El país ibérico llevaba algo más de dos años sin registrar ningún caso de influenza aviar.

Las autoridades chinas justifican la decisión como una medida preventiva para “proteger la seguridad y bioseguridad del ganado nacional” y evitar la propagación de la enfermedad, citando información de la OMSA que confirma la presencia de brotes en explotaciones avícolas españolas. La suspensión es similar a la que Pekín impuso en mayo a las importaciones de pollo brasileño, también por gripe aviar.

El veto chino afecta tanto a las importaciones directas como a las indirectas –es decir, aquellas que puedan llegar a China a través de terceros países–, y abarca desde productos frescos hasta procesados que, pese a un tratamiento industrial, puedan seguir transmitiendo enfermedades zoonóticas. También se prohíbe el envío postal o el transporte personal de estos bienes a la nación asiática. Cualquier partida que incumpla la norma será devuelta o destruida bajo supervisión aduanera, enfatiza el comunicado.