Dos prófugos de la justicia francesa fueron detenidos durante la madrugada del pasado jueves en Benidorm. Uno de ellos fue sorprendido en un local de ocio nocturno del coloso turístico alicantino, mientras que el otro fue arrestado en el chalé de lujo que ambos habían convertido en su base de operaciones. Entre los dos acumulaban cuatro órdenes de detención emitidas por las autoridades de Francia, que los acusan de varios delitos de homicidio, tráfico de armas y de drogas, y blanqueo de capitales, por los que se enfrentarían a penas que suman 40 años de cárcel. Tras la detención, los dos han pasado a disposición de la Audiencia Nacional, que determinará su extradición.

Los fugitivos constaban en los archivos policiales de su país como integrantes de una banda criminal organizada dedicada al narcotráfico. Se les perdió la pista después de que protagonizaran un violento tiroteo en la localidad de Montereau-Fault-Yonne, una pequeña población de 23.177 habitantes situada a poco menos de 100 kilómetros al sureste de París. Uno de los dos arrestados había sido secuestrado por una banda rival y el otro, tras organizar su rescate, devolvió el golpe contra miembros del grupo rival. Las autoridades galas siguieron su pista e informaron a la policía española de que ambos podrían haber cruzado la frontera y se habrían establecido en España.