En 1998, durante el rodaje de Primary Colors, Emma Thompson (Londres, 66 años) recibió una inesperada llamada en su camerino que todavía recuerda hoy. “Era Donald Trump”, contó la actriz el pasado 9 de agosto, durante una charla en el festival de cine de Locarno, en Suiza, donde ha sido premiada por su trayectoria. “Dijo: ‘Hola, soy Donald Trump’. Pensé que era una broma y le pregunté: ‘¿En qué puedo ayudarte?’. Entonces me dijo: ‘Me encantaría que vinieras a alojarte en uno de mis hermosos alojamientos. Quizás podríamos cenar’. Le dije: ‘Qué amable. Muchas gracias. Te llamaré”, reveló la actriz entre risas.
En ese momento, Trump (Nueva York, 79 años), un magnate de éxito y figura televisiva, acababa de separarse de su segunda mujer, la actriz Marla Maples, con quien estuvo casado seis años y con quien tuvo a su hija Tiffany. Thompson, por su parte, acababa de finalizar su divorcio del director y guionista Kenneth Branagh, de quien había anunciado su separación tres años antes. Sospechosamente, fue ese mismo día de la llamada cuando el divorcio se hizo efectivo. “Me di cuenta de que mi sentencia de divorcio había llegado ese día. Apuesto a que tenía gente buscando a una buena divorciada para llevarla del brazo y encontró el número de mi caravana”, bromeó la intérprete de Love Actually o La niñera mágica. “O sea, eso es acoso”, zanjó.










