En plena ola de calor y con las temperaturas rozando máximos históricos en Barcelona, el Ayuntamiento de Barcelona todavía no ha logrado desencallar la huelga indefinida de los socorristas. Ya son 11 días en los que las playas de la ciudad mantienen la bandera amarilla, unos servicios mínimos del 50% y las casetas de salvamento permanecen cerradas. Este lunes, decenas de socorristas han vuelto a concentrarse. Esta vez, frente a la sede del PSC en Barcelona, en el barrio de Poblenou, para exigir respuestas por parte del consistorio y para ofrecer una solución a los profesionales, quienes piden la redacción de un convenio propio, un aumento de las temporadas de contratación, un mayor número de empleados y más recursos.

La huelga, lejos de disolverse, seguirá hasta que no haya unanimidad entre los socorristas, quienes consideran insuficiente la propuesta de acuerdo que la teniente de alcalde, Laia Bonet, puso encima de la mesa en la reunión que mantuvo con CGT y la empresa FCC Medio Ambiente el pasado 6 de agosto. “La propuesta fue la misma que se presentó el 18 de julio en otra reunión con el Ayuntamiento y FCC Medio Ambiente. Hubo alguna pequeña mejora, pero no termina con las deficiencias del servicio que venimos arrastrando desde 2023, cuando convocamos otra huelga contra la anterior empresa a cargo del servicio”, ha explicado Jeremías Marchesi, presidente del comité de empresa e integrante del comité de huelga. Ahora el colectivo está a la espera de reunirse de nuevo con el Ayuntamiento, pero todavía no hay fecha.