Un retiro de descanso en un lugar idílico ha acabado convertido en una cumbre de seguridad sobre Ucrania, en uno de los momentos más decisivos para el futuro de ese país en los últimos meses. El ministro británico de Exteriores, David Lammy, y el vicepresidente de Estados Unidos, J. D. Vance, han sido este sábado los anfitriones de una reunión de urgencia de los distintos consejeros de seguridad nacional de Europa, Estados Unidos y Ucrania, para comenzar a preparar el encuentro del próximo 15 de agosto en Alaska entre Donald Trump y Vladímir Putin.
Lammy y Vance se encuentran en Chevening House, el palacete cercano a la localidad de Kent que durante décadas ha servido como residencia de descanso del responsable británico de Exteriores de turno. Los dos hombres, en las antípodas respecto a su posicionamiento político, han forjado, sin embargo, una firme amistad basada en su profunda religiosidad y en el hecho de que ambos sufrieron una crianza compleja en el seno de familias disfuncionales, según ha explicado el propio Lammy. Antes de continuar sus vacaciones familiares en los Costswolds, la región al oeste de Inglaterra donde tienen sus mansiones los ricos y famosos británicos, Vance y los suyos iban a pasar este fin de semana como invitados del ministro.









