El astronauta de la NASA James A. Lovell, comandante de la misión Apolo 13 que sobrevivió a una explosión cuando se acercaba a la Luna en abril de 1970, falleció en el estado de Illinois, Estados Unidos, según informó este viernes la agencia espacial estadounidense. Tenía 97 años.

El capitán Lovell, antiguo piloto de pruebas de la Marina, voló durante unas 715 horas en el espacio, más que ningún otro astronauta de los programas Mercury, Gemini y Apolo, creados por Estados Unidos en los años sesenta. Lovell fue uno de los astronautas que encarnaron el ideal estadounidense, en una época en la que la carrera espacial con la URSS, convirtió a un puñado de hombres en héroes populares.

En junio de 1962 la NASA anunció a los “Nuevos Nueve”. Estos serían los encargados de cumplir la promesa del presidente John F. Kennedy de llevar al hombre (al estadounidense antes que al soviético) a la Luna. Era el grupo más selecto de aviadores jamás reunido. Entre ellos estaba Jim Lovell.

El comandante no consiguió cumplir su gran sueño y pisar la luna. Viajó en cuatro ocasiones al espacio, aunque la más recordada de todas fue en la misión Apolo 13 en 1970, que tuvo que abortar el alunizaje previsto por la explosión de un tanque de oxígeno días después del despegue. Contó esta experiencia en el libro Apollo 13, publicado en 1994.