El club de fútbol Vitesse, de Arnhem (Países Bajos) ha perdido oficialmente su licencia profesional después de que los jueces desestimaran su apelación contra la Real Asociación Neerlandesa de Fútbol (KNVB), que se la retiró en mayo pasado de manera provisional. La razón aducida entonces fue la falta de cumplimiento del sistema de permisos deportivos, y un tribunal de Primera Instancia de la ciudad de Utrecht ha dictaminado este viernes que la KNVB había actuado correctamente. Y que el caso se refería a infracciones cometidas en el pasado y no a los actuales planes financieros del club. La decisión se puede apelar, pero entretanto, el Vitesse deberá intentar incorporarse a las competiciones de aficionados: el fútbol amateur.
Vitesse heeft het kort geding van gisteren bij de Rechtbank Midden-Nederland verloren.
“El Vitesse está derrotado por completo por el resultado”, ha hecho saber el club al conocer el fallo judicial. “Estamos profundamente decepcionados y consternados”, ha dicho Michel Schaaij, presidente de Sterkhouders, el grupo de inversores que quería mantenerlo en la competición profesional. A partir de ahora, y aunque la situación no está clara, seguirán apoyando al club “para empezar de nuevo”. Volver a la primera división le llevaría al menos dos temporadas, y si se llegara a declarar la quiebra, tal vez tendría que cambiar de nombre. No son los únicos afectados, ya que el propietario del estadio Gelredome, donde jugaban en Arnhem, afronta grandes pérdidas ya que solo tiene licencia para 24 conciertos y dos eventos nocturnos anuales, junto con los partidos del fútbol.






