Disney acaba de cerrar con otro acuerdo una de las disputas legales que se postergaba en sus despachos desde hace más de un año: la del despido de la actriz Gina Carano de la serie The Mandalorian por mensajes en las redes sociales en los que llegó a comparar a los republicanos con los judíos en el Holocausto. Como con otras denuncias recientes a grandes productoras de Holllywood, como la de Donald Trump contra CBS o la de la propia Disney contra el gobernador de Florida Ron DeSantis, la compañía ha preferido alcanzar un acuerdo con la parte denunciante antes que verse envuelta en un publicitado juicio objeto de las llamadas guerras culturales.
Sin especificar los puntos del acuerdo, la productora de Star Wars Lucasfilm ha enviado este jueves un comunicado, recogido por Variety, donde apunta que “Carano siempre fue una persona respetada por sus directores, coprotagonistas y equipo, que cultivó perfectamente su oficio y trató a sus compañeros con amabilidad y respeto”. Tras llegar a este acuerdo en la denuncia sobre libertad de expresión y discriminación de género que estaba financiada por el magnate y dueño de X Elon Musk, Disney asegura ahora que “esperan identificar oportunidades en las que trabajar juntos en el futuro cercano”.







