Abunda lo sucedido en Montreal en el despropósito del calendario tenístico. Es decir, más y más partidos, más y más pastel a repartir —del 30 de diciembre a finales de noviembre, ni un solo respiro en ambos circuitos— y un torneo marcado por las ausencias y el sinsentido. Una vez más, no se había terminado uno y ya estaba en marcha el siguiente, Cincinnati, sin que siquiera se conocieran los nombres de los dos campeones en Canadá; dos nuevos triunfadores, en este caso, dado que ni Ben Shelton ni Victoria Mboko habían conquistado todavía ningún mil y se coronan ahora después de haber firmado sendas remontadas, frente a Karen Khachanov (6-7(5), 6-4 y 7-6(3) y Naomi Osaka (2-6, 6-4 y 6-1).
Llama especialmente la atención el éxito de Mboko, una joven canadiense que a sus 18 años protagoniza una victoria tan impactante como inesperada. Invitada por la organización y sin ningún trofeo en el expediente, lógicamente sin haber llegado todavía a romper, atrapa su primer título y constata la buena impresión que habían dejado sus primeros pasos en la élite. Se hizo notar durante la primavera, con un par de victorias en Roland Garros, y completa un magnífico recorrido sobre el asfalto de Montreal, donde ha batido a cuatro campeonas de Grand Slam —la segunda más joven en conseguirlo, después de que lo hiciera Serena Williams en el US Open de 1999, con 17 años— y donde se convierte la segunda ganadora de un mil con el ranking más bajo, 85ª, después de Kim Clijsters (133ª en el Indian Wells de 2005).











