Imagen de archivo del tenista Carlos Alcaraz durante el photocall del evento de presentación de su serie documental 'CARLOS ALCARAZ: A MI MANERA'. EFE/ Fernando Villar

Inmaculada Tapia |

Madrid (EFE).- Ponga un documental en su vida, esa es la máxima televisiva de las plataformas desde hace unos años. Adeptos no faltan, los famosos documentales de animales de La 2 se han amplificado a límites extraordinarios y no eres nadie si no eres protagonista de uno de ellos.

Ya no hace falta haber tenido una larga trayectoria profesional para ser la estrella de un documental. De hecho, el término ha desaparecido en favor de docureality o docuserie, que es un género intermedio (un sí pero no) del ‘biopic’, donde el protagonista y su entorno cuenta su vida en primera persona, todo sabiamente guionizado.

Las plataformas han venido a dar un espaldarazo al ‘boom’ de documentales que llenan la programación con homenajes a leyendas artísticas como Raphael, Camarón, Lola Flores, Pedro Almodóvar o Sara Montiel, con muchos testimonios y anécdotas.