La incertidumbre crece a medida que se acerca el plazo para que China y Estados Unidos amplíen la frágil tregua arancelaria que se dieron en mayo, en virtud de la cual Washington redujo sus tarifas comerciales sobre los productos chinos del 145% al 30%, y Pekín hizo lo propio, bajándolas del 125% al 10%. A pesar del panorama incierto, las exportaciones del gigante asiático superaron las expectativas en julio. Alcanzaron los 321.784 millones de dólares (277.058 millones de euros), según los datos publicados este jueves por la Administración de Aduanas de China. Esta cifra representa un avance del 7,2% comparado con el mismo mes del año anterior, sobrepasa el 5,8% de junio y se consolida como el mayor salto interanual desde el 8,1% registrado en abril. Del otro lado de la balanza, las importaciones totales del gigante asiático aumentaron un 4,1% interanual, hasta alcanzar los 223.539 millones de dólares (192.468 millones de euros), después de la subida del 1,1% el mes anterior.

A pesar de que aún rige el periodo de gracia con aranceles reducidos, el impacto de las tarifas ya es palpable. Las exportaciones chinas a Estados Unidos cayeron un 21,7% en julio, tras bajar un 16,1% interanual en junio, un 34,5% en mayo y un 21% en abril. La venta de bienes y servicios hacia el país norteamericano sumó un valor de 35.827 millones de dólares (30.847 millones de euros), mientras que las importaciones procedentes de Estados Unidos cayeron un 18,9%, hasta los 12.089 millones de dólares (14.409 millones de euros). Esta reducción fue más pronunciada que la acontecida en junio (-15%).