Las organizaciones que conforman el tejido humanitario en Gaza aguantan la respiración este jueves, el día en el que está previsto que el Gabinete de Seguridad de Israel decida si da el paso de ordenar al ejército que tome el control de la totalidad de la Franja. Múltiples entidades del sector coinciden en denunciar que la ocupación israelí de todo el enclave palestino alejaría todavía más a la población civil del acceso a las organizaciones humanitarias. Alertan de que supondría un ataque contra la última tabla de salvación de la mayoría de gazatíes, comportando la propagación de enfermedades y más muertes. También auguran un incremento en las víctimas causadas por la violencia directa.
La aparición del ejército de Israel en las últimas zonas donde se amontonan centenares de miles de personas se sumaría a las dificultades existentes. El sector humanitario denuncia desde el inicio de la guerra la complejidad de trabajar en un territorio donde las balas israelíes alcanzan a sus trabajadores con frecuencia. También reprocha la imposibilidad de realizar su labor ante el entramado de obstáculos logísticos que dejan los camiones cogiendo polvo en el perímetro interno o fuera de la Franja.







