Llega el verano y uno se pregunta: ¿qué plan hago? Me gustaría descubrir un destino nuevo, pero este año no tengo con quién viajar. No quiero ir al lugar de siempre. Me apetece conocer gente nueva. Tampoco me atrae la idea de viajar solo. ¿Y si hago un viaje en grupo con personas desconocidas? ¿Estoy preparado?
Antes de decidir, conviene reflexionar sobre la motivación que hay detrás de esa idea de viajar en grupo: compartir experiencias, conocer gente nueva, sentirse más seguro, razones económicas, o incluso estar abierto a realizar actividades que no se elegirían por cuenta propia. También está la posibilidad de ligar. Y como apunta el periodista de viajes Paco Nadal, hay personas que optan por este tipo de viajes por comodidad: aunque podrían organizarlo por su cuenta, prefieren tenerlo todo resuelto a cambio del pequeño inconveniente de compartirlo con un grupo.
Ahora bien, también es fundamental plantearse si uno se encuentra en un buen momento emocional para afrontar una escapada en grupo, sabiendo que no todo será fácil. Para muchas personas, ese primer viaje representa un verdadero reto: superar la timidez y soltar el control. Es recomendable mentalizarse antes del día en que uno llega al aeropuerto, frente a un grupo de desconocidos… y ya no haya marcha atrás.






