En Vicálvaro (Madrid), la nueva planta de producción de billetes de euro de Imbisa –sociedad suministradora del Banco de España– tiene una línea robotizada que se encarga de encajar (meter en cajas) los paquetes de billetes, así como del paletizado de dichas cajas cuando ya están llenas. En Granada, cientos de metros de transportadoras van moviendo las cajas de producto dentro del almacén automatizado de HSN –líder en dietética y nutrición deportiva–, una de las mayores soluciones de almacenamiento AutoStore del sur de Europa. Todo conectado y supervisado en tiempo real.
Detrás de estos dos proyectos se encuentra Inser Robótica, ingeniería especializada en el diseño y la integración de sistemas de automatización a medida. “Nuestro punto fuerte es la integración de máquinas diferentes para una función concreta, en el espacio disponible, y según las necesidades de cada cliente”, cuenta el director de marketing, Antxoka Gómez. El ensamblaje y la programación que hace que todo el engranaje gire. Algunos componentes electrónicos y los robots vienen de fuera –Alemania o Japón–, pero los accesorios que permiten la personalización –por ejemplo, la garra que manipula un producto específico– se diseñan en su sede de Bizkaia, y se construyen con proveedores locales, resalta la directora general, Ana Camacho.






