Un nuevo incendio en el municipio coruñés de Ponteceso ha obligado este martes a desalojar a vecinos de la parroquia de Corme Aldea. De ello ha informado la Guardia Civil, que explica que el fuego ha forzado a cortar la carretera autonómica AC-424. Fuentes de la Consellería do Medio Rural han explicado a Europa Press que en la zona no pueden actuar medios aéreos “debido a las condiciones meteorológicas” en una jornada de fuerte viento del nordeste. El Gobierno ha ofrecido el despliegue de la Unidad Militar de Emergencias a la Xunta, sin que esta se haya pronunciado al respecto.

En las tareas de extinción participan seis brigadas, cuatro motobombas, cinco agentes, dos palas, un técnico y tres unidades técnicas de apoyo. En los últimos días, Ponteceso (5.300 habitantes) ha sufrido varios incendios que han calcinado más de 500 hectáreas. El de la parroquia de Cospindo ha sido extinguido (245 hectáreas), mientras que están estabilizados los de Brantuas (170 hectáreas), A Graña (cerca de 100 hectáreas) y Cores, iniciado también en las últimas horas.

Al respecto, el alcalde de Ponteceso, José Manuel Mato, ha relatado que la situación “es muy peligrosa” y por el momento desconoce a cuántos vecinos se han tenido que desalojar debido a la peligrosidad del fuego. La Xunta ha informado a través de sus redes sociales de la activación del nivel 3 por proximidad a viviendas. Por su parte, la subdelegada del Gobierno en A Coruña, María Rivas, ha puesto a disposición de la Xunta “todos los medios que sean necesarios” para la extinción ante el riesgo para casas, incluida la UME.