El dispositivo contraincendios en Galicia afronta un domingo complicado por el calor y el viento. Al fuego de Vilardevós, en la esquina sureste de Ourense, que lleva ya arrasadas 570 hectáreas, se han unido tres incendios forestales en Costa da Morte, todos en el municipio de Ponteceso (A Coruña). Las llamas han calcinado ya 350 hectáreas en las parroquias de Cospindo, Brantuas y A Graña. El primer foco, el de Cospindo, se inició este sábado a las cuatro de la tarde en la aldea de O Couto y la Guardia Civil apunta a que, según sospechan los agentes forestales, su origen podría deberse a un cable de alta tensión que ardió.
El avance de las llamas obligó a desalojar a las personas que disfrutaban de una tarde de playa en Balarés. En la tarde-noche comenzaron a arder otros dos focos importantes en el mismo ayuntamiento (en Brantuas y en A Graña) y la Guardia Civil informa de que este domingo se han tenido que cortar las carreteras DP-6801, entre los puntos kilométricos 4 y 5, y la AC-424 entre los puntos kilométricos 2 y 3,5 para “facilitar las labores de extinción”. A las 13 horas de este domingo, surgió un nuevo foco en el lugar de Cores, a la altura de la iglesia, informa la Guardia Civil.






