Apple presentó la pasada semana las cuentas de su tercer trimestre fiscal. La empresa de la manzana batió las previsiones del mercado al registrar unos ingresos de 94.000 millones de dólares (unos 81.150 millones de euros) entre abril y junio, nuevo récord histórico en este periodo, y un 10% más que

rack-dtm="">en el mismo trimestre del ejercicio anterior. Pero, más allá, Apple comunicó un hito histórico operativo e industrial: ha alcanzado ya los 3.000 millones de dispositivos de iPhone vendidos desde su lanzamiento en 2007, de la mano, entonces, de su cofundador y CEO, el fallecido Steve Jobs.

La empresa alcanzó la cota de los 1.000 millones de iPhone vendidos en 2016, nueve años después de su lanzamiento. Esto significa que, en los nueve años siguientes, entre 2016 y 2025, ha vendido 2.000 millones de dispositivos. El CEO actual, Tim Cook, destacó ante los inversores el fuerte crecimiento del negocio vinculado a estos terminales, gracias a la popularidad del modelo iPhone 16.

El directivo resaltó el crecimiento del 13% de la unidad de negocio del iPhone en el trimestre, hasta superar los 44.600 millones de dólares. Es decir, el terminal se vuelve a consolidar como el producto más importante de Apple, al aportar el 47% del total del volumen de negocio.