La creación de empleo en julio fue moderada, con 4.408 nuevos afiliados a la Seguridad Social respecto a junio, y territorialmente el comportamiento de la ocupación fue muy desigual, según las cifras oficiales conocidas este lunes. Igualmente, la mínima caída del paro registrado, en 1.357 personas según el saldo neto de todo el país, no evitó que en once regiones creciera el número de desempleados inscritos en las oficinas de empleo.
El mes central del verano facilitó que Baleares fuera la comunidad que más nuevos puestos de trabajo generó, debido al impacto del turismo. En concreto, hubo 12.574 cotizantes más a la Seguridad Social en julio respecto a junio en esta comunidad. Sin embargo, la temporada estival no fue suficiente para poner a todas las regiones en positivo, y ocho de las 17 comunidades vieron recortado su número de ocupados.
La Comunidad de Madrid, con 25.385 afiliados menos a la Seguridad Social (un 0,7% menos), fue la región que lideró estos recortes de empleo en julio respecto a junio, probablemente porque su mercado de trabajo se vio más lastrado que otros por la fuerte destrucción de puestos en el sector de la educación (solo en julio se perdieron 123.700 empleos en las actividades educativas).






