El mercado laboral español alcanzó la cifra récord de 22,27 millones de empleados como producto de la creación de 503.300 puestos de trabajo entre abril y junio, según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) del segundo trimestre, publicada este jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Sin embargo, detrás de este gran salto, se puede observar tendencias dispares entre las distintas ramas de ocupación. Mientras la hostelería, aupada por el comienzo del verano, fue el sector que más ensanchó sus plantillas, las actividades sanitarias (-33.000) destacan por lo contrario: la destrucción de puestos. Si además entran al calculo los trabajadores de servicios sociales, el saldo es de otros 2.700 trabajadores menos. A esta rama le siguen el comercio al por mayor (-23.100) y las actividades postales y de correos (-19.800).
A las puertas del parón de actividad escolar, la educación es otro de los sectores golpeados por el desempleo durante el segundo trimestre (-14.800), seguido de la recogida, tratamiento y eliminación de residuos (-14.400); de las actividades de los hogares como empleadores (-14.200); y de los puestos en investigación y desarrollo (-12.400). La bajada en I+D es especialmente llamativa, no solo por representar el tropiezo de un sector más vinculado a la innovación y a la alta cualificación ―mientras crecen otros más afines al turismo y restauración―, sino porque los empleos restados en tres meses representaban en el 13,7% del sector. Algo similar ocurrió en la ya mencionada actividad postal (-13,4%), en la fabricación de material y equipo eléctrico (menos 10.500 puestos y el 11,9% del total), y en la industria textil (menos 7.700 puestos, lo que supone una caída del 17,9%).






