Los inversores europeos han reanudado las compras de Bolsa estadounidense pese a la debilidad del dólar y la incertidumbre por las medidas de Trump. A finales de julio, los fondos cotizados (ETF) domiciliados en Europa con exposición a renta variable estadounidense han registrado entradas netas de 3.230 millones de dólares, según datos de Morningstar. Este dato supone un giro significativo, al revertir las salidas de 680 millones registradas el mes anterior y marcar un punto de inflexión tras la fuga de capital experimentada tras el mal llamado día de la Liberación.

Después de varios años de auge bursátil en Estados Unidos, impulsado por las grandes tecnológicas y el entusiasmo en torno a la inteligencia artificial como motor de crecimiento, los analistas comenzaron a advertir sobre valoraciones excesivas. A ello se unía el ingrediente de la mayor volatilidad introducida por un Gobierno de EE UU liderado por Donald Trump con una agenda de medidas económicas que prometía jornadas de infarto en las Bolsas.

En febrero y marzo, los ETF europeos con exposición a la Bolsa de EE UU ya habían sufrido salidas netas de 970 millones de dólares. La presión se intensificó en abril, cuando la renta variable estadounidense perdió 2.160 millones de dólares, coincidiendo con el anuncio de una ofensiva comercial global por parte de Trump, escenificada con su famosa cartulina con la que anunció los aranceles que impondría a sus socios comerciales. Aunque en mayo los flujos se recuperaron parcialmente, con entradas de 2.980 millones, en junio volvió a producirse una retirada neta de capital de los ETF estadounidenses, en un contexto marcado por la búsqueda de activos refugio.