Cuando Celine Song (Corea del Sur, 36 años) tenía 20 años, mucho antes de triunfar en 2023 en el mundo del cine con su ópera prima, Vidas pasadas, la entonces incipiente dramaturga de la escena neoyorquina trabajaba como matchmaker (lo más parecido a una casamentera moderna). Se reunía con mujeres solteras y con dinero que le enumeraban las características que debía tener su hombre perfecto. No había tapujos ni disimulo, solo un ...

filtro para depurar el amor futuro. “Era pura matemática. Las citas son matemáticas. Todo se reduce a números: altura, pesos, ingresos, edad”, recuerda la cineasta. Pero esa concepción materialista del amor romántico con la que convivió y a la que se dedicó durante un tiempo nunca terminó de cuadrarle: “Las citas son un juego para encontrar el amor, ¿no? Pero estos números y este proceso parecen no tener nada que ver con el amor, que no tiene matemática alguna, simplemente llega. Entonces, ¿por qué lo buscamos con un lenguaje que tiene que ver con los números?”.

De esa tensión surge Materialistas, su segundo largometraje, con el que se sumerge de lleno en un género que el mundo del cine parece menospreciar cada vez más, pero que ella defiende con convicción: la comedia romántica. La película, que se estrenó este pasado sábado en festival Atlàntida Mallorca Film, presenta la vida de Lucy (interpretada por Dakota Johnson), una casamentera moderna de Nueva York que podría ser un trasunto de Song en su juventud, con un talento envidiable para conseguir a sus clientes el match perfecto —entiéndase: un tipo rico, poderoso, guapo y simpático, en ese orden de relevancia—. Todo parece irle bien hasta que Harry, un millonario alto, atractivo y carismático (Pedro Pascal), la conoce y decide, a través de lujos y comodidades, esforzarse por conquistarla. Lucy se encuentra entonces ante una elección: aceptar los privilegios materiales del hombre o reencontrarse con su exnovio John (Chris Evans), un actor sin dinero —a quién dejó precisamente por eso—, pero con quien siente una conexión genuina.