La oposición en Bolivia, que va camino a la victoria electoral según las encuestas, no dejó pasar que el debate del viernes haya sido el primero al que asiste Andrónico Rodríguez, el único postulante de izquierda con posibilidades reales de arañar al menos una segunda vuelta. Los aspirantes que se presentan como de derecha cercaron a su contendiente de 36 años, responsabilizándolo por la pérdida de credibilidad de las instituciones, la crisis económica e incluso de la orden de aprehensión incumplida contra Evo Morales, su antiguo mentor. A 16 días de las elecciones, Rodríguez buscó revertir la caída en su popularidad y contraatacó reprochándoles su participación en los gobiernos de la etapa neoliberal (1985–2005).
“¿Por qué los interculturales [campesinos agrícolas alineados al Movimiento al Socialismo (MAS)] han avasallado en su avance los territorios indígenas?”, preguntó el empresario Samuel Doria Medina, quien lidera todos los sondeos de opinión publicados hasta el momento. “Yo no me hago cargo de los hechos de segundas o terceras personas. Nunca fui ministro ni viceministro”, le respondió Rodríguez. Jorge Tuto Quiroga, segundo en intención de voto por una diferencia mínima, lo acusó de “negarse a aceptar que es el tercer hombre” del masismo. El dirigente cocalero preside el Senado desde 2020, donde abogaba por el ala de Morales frente a la del actual presidente, Luis Arce, hasta que lanzó su candidatura y rompieron relaciones.






