El presidente de EE UU, Donald Trump, ha ordenado este viernes el despido fulminante de la responsable de la oficina de estadísticas laborales, que publica los datos mensuales de empleo. Los correspondientes a julio, que muestran un acusado descenso en el número de contrataciones, no han gustado al mandatario, que ve tras ellos, sin proporcionar prueba alguna, una intencionalidad política para desacreditar su presidencia.

Trump ha exigido que se despida “inmediatamente” a Erika McEntarfer, comisionada de la Oficina de Estadísticas Laborales, a la que acusa de manipular los informes laborales mensuales con “fines políticos”. “Será reemplazada por alguien mucho más competente y calificado. Números importantes como estos deben ser justos y precisos, no pueden ser manipulados con fines políticos”, ha dicho Trump sin ninguna prueba en su red social Truth.

“McEntarfer dijo que solo se crearon [en julio] 73.000 empleos (¡alucinante!), pero, lo que es más importante, es que cometieron un grave error al reducir en 258.000 el número de puestos de trabajo en los dos meses anteriores", ha escrito en Truth Social. “Cosas similares sucedieron en la primera parte del año, siempre negativas. La economía está EN AUGE bajo ‘TRUMP’”.