El enviado de la Casa Blanca en Oriente Próximo, Steve Witkoff, ha visitado la mañana del viernes la franja de Gaza con el objetivo oficial de conocer “las duras condiciones” humanitarias sobre el terreno y de examinar las zonas de reparto de la polémica entidad establecida por EE UU e Israel. Witkoff visita el enclave acompañado por el embajador de EE UU en el Estado judío, Mike Huckabee, y se espera que la evaluación de ambos permita al presidente, Donald Trump, aprobar nuevos esfuerzos para incrementar la ayuda humanitaria en el enclave. Durante las horas previas a la llegada de Witkoff, más de 90 personas han perdido la vida a tiros mientas intentaban acceder a comida en la Franja, según el Ministerio de Sanidad gazatí.

En un comunicado, el embajador Huckabee ha detallado el viernes por la tarde que la visita a Gaza pretendía “ver la verdad” sobre las instalaciones de la autodenominada Fundación Humanitaria de Gaza (GHF, en sus siglas en inglés), la entidad impulsada por contratistas estadounidenses donde disparos israelíes matan gazatíes a diario. “Hemos recibido información del ejército de Israel y hemos hablado con chicos sobre el terreno”, rezaba el comunicado, que añadía fotografías en las que se les veía a los dos con chalecos antibalas y rodeados de fuertes medidas de seguridad. “La GHF distribuye más de un millón de comidas al día, ¡una gesta increíble!”, concluía Huckabee.