Era la pieza que le faltaba al puzle. El cantante y actor Justin Timberlake (Memphis, 44 años) acaba de anunciar, hace 15 horas, a sus 72,1 millones de seguidores en Instagram, que ha sido diagnosticado con la enfermedad de Lyme, una afección infecciosa que se contrae por la picadura de las garrapatas y que, entre otra sintomatología, puede manifestarse con un cansancio generalizado. En una carta publicada en dos stories de Instagram (más un texto resumido al inicio de un post) y con un tono cercano a la justificación, el intérprete, que hace un par de días finalizaba su gira Forget Tomorrow World Tour entre críticas notables por conciertos calificados de mediocres, ha dado a sus seguidores la que podría ser la razón de su bajo nivel de rendimiento sobre el escenario.

Como muestra del cuestionable desempeño de Timberlake durante la gira, con la que la ha presentado al mundo su sexto álbum de estudio, Everything I Thought It Was (2024), circulan por internet vídeos virales como el del cantante durante su cita en Dublín (Irlanda), en la que se le grabó dejando el micrófono en el suelo para luego parar de cantar e irse. Era tan evidente la falta de interés del cantante por cantar, que sus seguidores llegaron a sospechar que tuviera algún problema de salud. Ahora, el diagnóstico de Lyme podría explicar su apatía y su aparente conformismo con la situación: “He estado lidiando con algunos problemas de salud”, reconoce el intérprete de Cry Me a River en su comunicado. “Me han diagnosticado la enfermedad de Lyme y, aunque no quiero que sintáis pena por mí, esto arroja algo de luz a lo que he estado pasando detrás de escena”, continúa, haciendo clara referencia a la gira. “Si habéis pasado la enfermedad o conocéis a alguien que lo haya hecho, sabréis que vivir con ella puede ser muy debilitante, tanto física como mentalmente”. La enfermedad puede afectar la piel, sistema nervioso, corazón, articulaciones y músculos.