El capítulo se aireó un mes de noviembre, en 1981, pero tras la pantalla era verano, Verano Azul concretamente. Aparece Bea, en la playa, con una blusa amarilla y una falda larga, leyendo una novela, sentada con los adultos. Bea no puede bañarse porque, como cuenta su madre a su padre: “Agustín, ¡Beatriz ya es mujer!” A Bea le ha venido la regla y ahora tiene que quedarse quieta y formal. Sin chapuzones.
Diecisiete años después, y también desde la televisión, la menstruación veraniega sigue enfrentándose a mucho tabú, aunque afortunadamente una ya podía meterse en el agua. “¿Sabes que si te apetece bañarte y tienes la regla no pasa nada?” Hasta cuatro veces repetía la modelo, en los 20 segundos que duraba el anuncio de la marca de tampones que estás pensando, que no pasaba “¡nada!” por tener la regla en verano. Claro que era 1998 y todavía no habían llegado los spots que animaban a las mujeres a seguir con sus vidas mientras estaban menstruando en estos meses, y hacer cosas como montar a caballo, subirse a una bicicleta o nadar. En los siguientes 27 veranos que han pasado desde entonces acciones tan cotidianas como vestirse de blanco, ponerse un bañador o zambullirse han seguido siendo más o menos un incordio, pero estamos en 2025 y eso significa que algunas cosas son más fáciles hoy.






