Si hay una pareja estable en el star system es la formada por el cantante y actor Justin Timberlake (Memphis, 44 años) y la actriz Jessica Biel (Minnesota, 43 años). Se conocieron en una fiesta de cumpleaños en 2007, cuando ella era ya una joven promesa de Hollywood; se casaron en 2012 y en 2015 y 2020 tuvieron a sus dos hijos, Silas y Phineas, respectivamente. Desde entonces, su relación ha resistido a suspicacias —

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75537998_738698.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/elpais/2019/12/05/gente/1575537998_738698.html" data-link-track-dtm="">relacionadas fundamentalmente con supuestas infidelidades de él—: crisis reales, como cuando rompieron en 2011 para volver meses después y comprometerse; o cuando en 2019 unas fotos del actor casi rompen el matrimonio; y tropiezos profesionales de ambas partes.

Desde abril de 2024 y hasta la pasada noche del 30 de julio, el exmiembro de N’Sync ha estado viajando por el mundo con Forget Tomorrow World Tour, la gira con la que ha rodado por decenas de ciudades su sexto álbum de estudio, Everything I Thought It Was, y que ha finalizado en la ciudad turca de Estambul. Las crónicas del espectáculo hablan de dos horas en las que el intérprete de Cry Me a River y SexyBack deleitaba a sus fans con un repertorio en el que cantaba sus éxitos de toda la vida y los temas del disco que presentaba. Pero, a pesar de que llegó a extender las paradas previstas en un principio, la prensa también ha hablado de cancelaciones de última hora y actuaciones mediocres durante el show. Un vídeo viral en TikTok en el que se ve al de Memphis en plena actuación sobre el escenario el pasado junio en Dublín, dejando el micrófono en el suelo para a continuación irse, podría ser un ejemplo de esa mediocridad que se le reprocha al cantante.